Doggy style
Los perros son lo máximo, da lo mismo si son quiltros o de raza, es la esencia perruna la que los hace demasiado geniales. Tienen una capacidad de dar cariño y de incondicionalidad mil veces superior a los humanos, y muchas veces me sorprende la inteligencia que tienen aunque quizás no entienden literalmente lo que decimos.
El pinno cuando llegó era un desordenado, venía con una crianza pésima o quizás no tenía crianza y sólo vivía su vida como se le ocurrió. Al llegar a la casa pasamos mil rabias al principio, porque lo rompía todo y en la noche se ponía a ladrar jajaja; la abuelita y la tía todo el rato reclamaban jajajaja, no sé como lo hizo, pero al paso de un tiempito se ganó los corazones de todas. Ahora es un miembro más de la familia e incluso tenemos que salir del sillón para que el patudito se pueda acostar (porque si no lo hacemos la abuelita nos reta jajaja). Cada cosa que hace nos alegra más y más la vida, somo un poco fanáticas con él, pero esque en verdad llenó un espacio que parece que todas teníamos vacío.
De repente es bueno abrir el corazón, tener paciencia y darle tiempo. Muchas veces podríamos pensar que es difícil que alguien que no sea humano logré transformarse casí en uno jajaja, pero es sorprendente ver la capacidad que tenemos de adaptarnos y amar a alguien que ni siquiera nos puede hablar.