lágrimas…
Es extraño, pero el otro día me di cuenta que hay lágrimas que queman. No sé si será porque la pena es realmente profunda o porque justo se produjo algún efecto químico especial, pero la cosa es que duele.
Cuando va saliendo del ojo, en verdad se siente algo que quema, y posteriormente arde. Quizás te va dejando cicatrices prácticamente imperceptibles, pero la huella siempre estará ahí…
De repente es bueno que queden cicatrices, te acuerdas de los dolores que tuviste alguna vez y tratas de no repetirlos, te duelen mientras van surgiendo, pero a la distancia sólo vez la marca porque el ardor ya no está.
Cuando va saliendo del ojo, en verdad se siente algo que quema, y posteriormente arde. Quizás te va dejando cicatrices prácticamente imperceptibles, pero la huella siempre estará ahí…
De repente es bueno que queden cicatrices, te acuerdas de los dolores que tuviste alguna vez y tratas de no repetirlos, te duelen mientras van surgiendo, pero a la distancia sólo vez la marca porque el ardor ya no está.
This entry was posted on Thursday, December 13th, 2007 at 11:21 pm and is filed under Uncategorized. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed.
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